3.12.08

- ¡¡Hola bonita!!
- ¡¡Hola hermoso!!
- ¿Cómo estás?, tanto tiempo…
- Bien, en el micro, volviendo a Buenos Aires.
- ¡Quedate allá!, ¡acá nos estamos cocinando!
- Jaja, mandame un giro entonces. ¿Vos cómo andás, nene?
- Bien, me anoté para empezar la facultad el año que viene. ¿Vos ya terminás, no? Qué loco, en lo que yo tardé en decidirme voy ya te recibís, ¿qué era que estudiabas?
- Por enésima vez, profesorado para ciegos. Ya era hora que hicieras algo, pendejo… ¡24 años al pedo! Igual todavía me falta un poco.
- Jaja, forra, no me llamás nunca…
- Vos tampoco, infeliz, hace 5 años que vivo acá y viniste una sola vez a verme, ¿tenés miedo de perderte? Ah, no, cierto que ahora sos un amodecasa que cuida al hijo prestado, jaja
- Jaja, qué hija de puta, Nico es lo más, lo adoro… Che, boluda, a ver cuando venís a visitarme, sabés que acá sos bienvenida, con Nati no hay drama.
- Y vos sabés que no me da ir a un lugar que ni siquiera es tu casa, con familia que no es la tuya, pero si querés un día salimos.
- Bueno, dale, llamame y arreglamos.
- Jajajajajaja
- En serio, turra
- Yo también te quiero mucho.

Es así, siempre fue así. Cuando éramos chiquitos nos desesperábamos por jugar juntos, pero yo siempre terminaba llorando por alguna maldad que me hacía. Del amor al odio en cuestión de segundos. Juguetes rotos (siempre los más lindos), chicles pegados o autitos enredados en mi pelo rubio,finitoyondulado, intentos de ahogo en la pelopincho, más juguetes rotos. Yo lloraba exageradamente y mi tío Jorge venía al rescate de la princesita a castigar al ogro... ¡y qué castigo! Y eso me divertía tanto como a él sacarle los ojos a mi bebote favorito. A mis tres años me vengué, aunque en realidad, fue en defensa propia. Estábamos de vacaciones en Entre Ríos, en carpa y auto lleno de bártulos. No recuerdo qué me hizo, seguramente algo de lo detallado anteriormente, porque no era muy creativo. Más de 20 años después aún conserva la marca de mis dientes en su mejilla izquierda. Nunca oí llorar a alguien tanto como a mi primito adorado aquél día. Oh, sí. Con el tiempo pudimos hablar estas cosas como seres civilizados. Él dijo que le daba bronca que mis juguetes fueran tan lindos y musicales y además le gustaba demasiado mi pelo. Yo, me reí muchísimo al ver que todavía existía mi marca.

27.11.08

¡ilusa!

sí, sí, a vos, Ro
ya vamos a hablar muy seriamente...
tengo una lista, para no olvidar nada.
años de listas, agendas, blogs y cuadernos.
descubro que puedo volver a los archivos y reencontrar situaciones que se repiten, una y otra vez, como los temas de radiohead en winamp. y mis enojos. mis sentimientos. mis errores. mis soluciones. mis consecuencias.
entonces no entiendo por qué todo me asombra, como si fuera la primera vez o la anterior fuese la última.
todo vuelve a ser. mi vida son ciclos. nada termina de cerrar y vuelve a empezar.

5.11.08

en la cuenta regresiva.... apenas una semana y algunos días. necesito verte de lejos, mibuenosairesquerido. basta de apuntes, resúmenes y bosquejos de clases... si esto dura más de 10 días, moriré. literalmente.

3.11.08

- ¡Hola Anita! ¿Te cortaste el flequillo? ¡Qué lindo te queda!
- Sí, y tengo pulseras nuevas y un anillo, mirá...
- ¡Qué hermosos! Prestame el anillo a ver cómo me queda...
- Seño, ¿vas a estar en 3° con nosotros?
- No, Anita, tengo que estar con los chicos de 4°...
- ¿No vas a volver con nosotros?
- Me encantaría, pero no puedo... cuando termine en 4° tengo que ir a otra escuela, con otros chicos...
- ¡Ufa!
- ¿Y Celeste? ¿Qué le pasa que no viene a saludar?
- Ya no somos más amigas...
- ¿Por qué? ¿qué pasó?
- Ella no quería que yo me juntara con Luana y yo sí y se enojó y no quiere ser más mi amiga, pero yo sí quiero ser amiga de ella.
- Uh... qué lástima que estén enojadas... Decile a Celes que yo también quiero que sean amigas de vuelta, así jugamos todas a saltar la soga en el recreo, como antes, ¿dale?
- Ay, Rosi, ¡te quiero mucho!

Cuando logré hablar con Celes nada era tan grave como creía. Todavía no pude solucionar el temita en cuestión, pero casi casi... necesito un par de recreos más...
Quiero volver a mis 8 años y que mis problemas puedan ser arreglados por una maestra.

Updt. 6/11: Solucionadísimo. Ya intercambian anillos y pulseras y juegan abrazadas.