... la realidad es que las cosas siempre estuvieron claras para mí. Incluso cuando todo era cambiante, inesperado, improvisado e incontrolable. Recorriendo nuestra historia en esta noche insomne, como si participara de una entrevista a mí misma, me dije "Yo siempre tuve las ideas muy claras, siempre estuve segura de lo que pasaba". Siempre actué convencida, pretendí ser buena y hacerte caso, sabía que era en vano. No volveré a subestimar al destino.
Mi mente inquieta me llevó en el tiempo, 12 años atrás, hasta el Fin del mundo, ahí donde te vi por primera vez y fui feliz. Fui feliz porque... cercanía. No hacían falta miradas ni palabras. Nuestras almas se encontraban, una vez más, sin pedir permiso. Los sonidos, las voces alrededor, los adoquines, el ruido de cristales, calor, noche de verano. Sentir el hormigueo en los brazos, por un instante mi corazón bombea demasiada sangre, late en la garganta, brotan lágrimas de emoción, tristeza, melancolía, esa voz, tu perfume.
Te busqué, no estaba en mis planes encontrarte. Me siento feliz con eso. Vuelvo a sonreir, a vivir de recuerdos. Por fin siento paz.
13.10.16
7.9.16
18.1.16
17.1.16
Estoy indignada. Ya vengo hace varios días viviendo situaciones cercanas
donde no existen los gestos solidarios ni meramente humanos. Cualquier
excusa es válida: estoy lejos, no tengo plata, no me dan los horarios,
no puedo faltar al trabajo/actividad cualquiera. Pará! trabajás 72hs
seguidas? no podés pedir prestados unos mangos? tanto te cuesta mover
las patitas para subirte a un bondi y viajar lo que sea necesario? Ya no
importa ni siquiera que los una un lazo sanguíneo o una
relación de muchos años. Sólo tengo una cosa para decir: para las
madres/padres y para los hijos NO hay excusas. Se hace TODO. Se invierte
todo el tiempo. Se va hasta el culo del mundo, dos veces al día si es
necesario, arrastrándose si no queda otra. Me siento una desubicada, yo
iría a donde sea y como sea (como lo hice hasta el último día) para ver a
mi mamá internada (y como ella hizo conmigo), aunque no me necesitara,
al menos para estar y acompañar. Si tuviera hijos me desviviría por
ellos, les daría hasta el último centavo para que tengan una vida digna y
sin carencias económicas ni afectivas. Qué les pasa, gente? se olvidan
que en esta vida estamos de paso? se olvidan de que la Tierra es redonda
y todo vuelve? Ojalá nunca necesiten nada de nadie, pero piensen un
poquito en el otro.
8.1.16
Ilusa
Si yo ya amé y fui amada, y el tiempo pasó y sanó, por qué mi ser se empecina en querer sentir algo parecido de nuevo?
Si yo ya no tenía más lágrimas para regalar, por qué ahora siento un nudo en la garganta?
Impotencia, se llama. Impotencia por querer que las cosas sean claras, sencillas y fáciles de sobrellevar y no, no importa cuánto me esfuerce, ahí está el paredón. Y yo no voy a saltarlo. Nunca me gustaron las clases de educación física. Eso de dejar la respiración y la sensibilidad de todos los músculos sólo para ver sonriendo a una atleta frustrada en la otra punta. Quise tomarme el tiempo que fuera necesario, tomar medidas, analizar la distribución de cada ladrillo, apuntalar lo que estaban a punto de caerse, sacar las telarañas de los rincones, empezar a pintar con color, de a poco, para no saturar la vista de nadie. Pero para qué? todo ese esfuerzo para darme cuenta de que la pared es infinita. Que no importa cuánto lo intente, ni cuánto lo desee, ni qué tanta paciencia regale, ni cariño, ni ternura, ni nada. Nada, nada. Es eso, no importa otra cosa, es una puta pared.
Si yo ya no tenía más lágrimas para regalar, por qué ahora siento un nudo en la garganta?
Impotencia, se llama. Impotencia por querer que las cosas sean claras, sencillas y fáciles de sobrellevar y no, no importa cuánto me esfuerce, ahí está el paredón. Y yo no voy a saltarlo. Nunca me gustaron las clases de educación física. Eso de dejar la respiración y la sensibilidad de todos los músculos sólo para ver sonriendo a una atleta frustrada en la otra punta. Quise tomarme el tiempo que fuera necesario, tomar medidas, analizar la distribución de cada ladrillo, apuntalar lo que estaban a punto de caerse, sacar las telarañas de los rincones, empezar a pintar con color, de a poco, para no saturar la vista de nadie. Pero para qué? todo ese esfuerzo para darme cuenta de que la pared es infinita. Que no importa cuánto lo intente, ni cuánto lo desee, ni qué tanta paciencia regale, ni cariño, ni ternura, ni nada. Nada, nada. Es eso, no importa otra cosa, es una puta pared.
17.12.15
12.12.15
todo sigue intacto
Audios de MN y videos de MGO. Sentir cosquillas en la panza, igual que hace 10 años. Y más también. La sangre fluye demasiado rápido, mis venas parecen colapsar. Arritmia. Darme cuenta de que no superé nada. Tampoco quiero. Agradecida de que hayas sido parte de mi vida.
7.12.15
Eterna complaciente. Furia.
Me sentiría una mierda de ser humano si lo dejo arreglárselas solo a los 80 años habiendo dependido de MiMadre durante la mitad de su vida, pero juro que es lo único que tengo ganas de hacer.
No quiere hacer nada solo y encima que lo ayudamos, es descortés y agresivo, y termina alejando a las pocas personas que todavía le tienen paciencia.
Como si él solo hubiese perdido a un ser amado. Como si él solo viviera cada día un día triste. Como si él solo la extrañara. Como si a él solo le hiciera falta su abrazo. Como si él solo fuera a pasar la navidad más triste y dura de la vida.
Yo también perdí a la mujer de mi vida, a la más amorosa del mundo. Yo tampoco tengo ganas de levantarme de la cama porque sé que ella no está para desearme un buen día. Yo tampoco quiero enfermarme porque sé que no está para cuidarme. Yo tampoco quiero madurar y hacerme cargo de todo. Yo también la necesito y me resisto a poder verla sólo en fotos.
Y como una mártir, aunque boluda ya, pongo la mejor cara, digo la mejor frase positiva del momento, me maquillo de felicidad y buena voluntad y les hago creer que tengo fuerza para seguir adelante.
No. No tengo fuerza. Ella era mi motivación para todo. Yo no puedo. No tengo ganas. El sentimiento de orfandad es horrible. Cualquier tragedia es más llevadera que sentir que con esa persona se fueron todos los colores de tu vida. Y no me vengan con que el tiempo sana las heridas. Yo cada día me siento más sola. Cada día me enojo más con la vida, porque ahora me toca transitarla en soledad. Y no, un papá no es lo mismo, una tía no es lo mismo, los amigos no son lo mismo, no por nada dicen por ahí "madre hay una sola". Siento tanta angustia que pareciera que mi alma va a explotar, si eso fuera posible. Yo ya no tengo paciencia. No quiero tener paciencia. Quiero que mi tristeza sea tan respetada como la de los demás. No quiero que me obliguen a ser fuerte sólo por ser joven y tener "una vida" por delante. Quiero vivir mi duelo en paz, llorar todo lo que tenga ganas y no tener que poner mejor cara para que ustedes se sientan menos tristes.
No quiere hacer nada solo y encima que lo ayudamos, es descortés y agresivo, y termina alejando a las pocas personas que todavía le tienen paciencia.
Como si él solo hubiese perdido a un ser amado. Como si él solo viviera cada día un día triste. Como si él solo la extrañara. Como si a él solo le hiciera falta su abrazo. Como si él solo fuera a pasar la navidad más triste y dura de la vida.
Yo también perdí a la mujer de mi vida, a la más amorosa del mundo. Yo tampoco tengo ganas de levantarme de la cama porque sé que ella no está para desearme un buen día. Yo tampoco quiero enfermarme porque sé que no está para cuidarme. Yo tampoco quiero madurar y hacerme cargo de todo. Yo también la necesito y me resisto a poder verla sólo en fotos.
Y como una mártir, aunque boluda ya, pongo la mejor cara, digo la mejor frase positiva del momento, me maquillo de felicidad y buena voluntad y les hago creer que tengo fuerza para seguir adelante.
No. No tengo fuerza. Ella era mi motivación para todo. Yo no puedo. No tengo ganas. El sentimiento de orfandad es horrible. Cualquier tragedia es más llevadera que sentir que con esa persona se fueron todos los colores de tu vida. Y no me vengan con que el tiempo sana las heridas. Yo cada día me siento más sola. Cada día me enojo más con la vida, porque ahora me toca transitarla en soledad. Y no, un papá no es lo mismo, una tía no es lo mismo, los amigos no son lo mismo, no por nada dicen por ahí "madre hay una sola". Siento tanta angustia que pareciera que mi alma va a explotar, si eso fuera posible. Yo ya no tengo paciencia. No quiero tener paciencia. Quiero que mi tristeza sea tan respetada como la de los demás. No quiero que me obliguen a ser fuerte sólo por ser joven y tener "una vida" por delante. Quiero vivir mi duelo en paz, llorar todo lo que tenga ganas y no tener que poner mejor cara para que ustedes se sientan menos tristes.
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